martes, 20 de enero de 2009

El poder corrompe? o el corrupto nace, no se hace?

Muchos dicen que el poder corrompe, y algunos dicen que el corrupto es corrupto antes de tener poder.
Pues yo creo que como en todo, la virtud está en el punto medio. En mi opinión influye nuestro carácter (la parte del corrupto que "nace") y también el ambiente y situación (la parte del corrupto que se hace: una situación de poder). Como dijo Ortega y Gasset: "Yo soy yo y mis circunstancias".

La corrupción es muy criticada por los ciudadanos, pero apuesto a que la mayoría de los ciudadanos que lo critican, en una posición de poder también aceptarían comisiones ilegítimas, sobornos deshonrosos o meter mano a ese hucha con una cantidad inmensa de dinero que parece que por coger unos miles hoy y otros miles la semana que viene no va a pasar nada y nadie se va a dar cuenta... y además hay tanto dinero que tampoco va a poner en riesgo la economía. Ese es el problema, que parece que ya no nos planteamos si algo está bien o mal, parece que plantearse si algo está bien o mal es una cursilada, es de pipas o de ultrarreligiosos, ahora solo nos planteamos las consecuencias de nuestros actos, si nos apetece hacer algo y no va a haber consecuencias negativas para nosotros al hacerlo, lo hacemos, sin importar que sea moralmente correcto o no.

Lógicamente hay personas que están más predispuestas a ser corruptos que otras, según sus principios morales y su carácter. Y probablemente hasta que no se tiene una posición de poder, no se es corrupto. Sin embargo no hay que generalizar, no todos los que tienen poder son corruptos, pero el poder hace que la corrupción te tiente una y otra vez. Es como el que está en un ambiente de drogas con los amigos y la familia, las drogas le estarán tentando una y otra vez, porque las tiene al alcance de su mano y le ofrecerán, entonces depende de cada uno, de sus principios y su carácter el caer en la tentación o no.

Para mí una buena prueba que les haría a los que quieren ser políticos o gente con poder sería ponerles en una zona por donde vayan a pasar ellos 1000 euros como si se le hubieran caído a alguien (yo pierdo fajos de billetes por mil euros constantemente, soy un desastre xD) y ver qué hace. Si coge los 1000 euros y se los queda, quién nos podría asegurar que cuando tuviese poder, si le ofrecen coger un pellizco ilegítimo del dinero público sin consecuencias no lo cogería? Y diréis... buah! habría poquísimas personas que no se guardaran los mil euros... Pues probablemente, pero es que resulta que hay poquísimas personas que dirigirían o gobernarían bien el país, una provincia, o una empresa según sea el caso; cualquiera no puede ser dirigente, y el problema es que parece que nos centramos en los logros académicos y profesionales de las personas, y no nos damos cuenta de que una responsabilidad como la de ser dirigente exige otras cualidades que son más difíciles de identificar pero seguramente más relevantes.
El hecho de que una persona se agencie un fajo de billetes, o un móvil o una cartera o un abrigo que se ha dejado olvidado alguien significa que esa persona piensa solo en las consecuencias de sus actos, y como no ve consecuencias negativas para él, se lo agencia, pero no piensa en si está bien o está mal, en si está generando un malestar grande a otra persona, no es ético, y un dirigente debería ser ético.

Así que mi opinión es que la mayoría de los dirigentes son vulnerables a la corrupción, y la mayoría habrán cometido, si han tenido una buena ocasión, un acto de corrupción, y en la mayoría de los casos nunca hay consecuencias negativas porque nadie se entera. Sin embargo como digo el poder tienta a corromper, pero depende de la persona el caer en la tentación o no.

Nada más que decir tengo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario